martes, 24 de junio de 2014

Si Chile le gana a Brasil, será campeón mundial

Sé que el título de este post suena sensacionalista -o desmesuradamente atractivo, según gustos o nacionalidades- pero eso es precisamente en lo que creo. El mejor Chile de todos los tiempos -con el perdón de los viudos de la dupla ZaSa- se medirá ante el dueño de casa, anfitrión de la Copa del Mundo, y llamado a ser el campeón del certamen: Brasil. En este artículo podrán encontrar algunos datos estadísticos y mucha, pero mucha especulación -antes de que insulten, recuerden que esto es una obviedad, pues se trata de fútbol, algo impredecible por naturaleza, y además de un partido que todavía no se juega (?)-, pero por ahora recordemos cómo llegan ambos equipos a esta instancia:

No se les ve mal juntas: Chile y Brasil chocarán en octavos de final por segunda vez consecutiva.
Etapa de Grupos

En el Grupo A, Brasil tuvo que medirse ante Croacia, México y Camerún. Muchos creían que la 'verdeamarelha' lideraría sin problemas al final de los tres partidos, pero no fue así, en absoluto -y esto marca en realidad la tendencia del Mundial, la de la sorpresa, de la paridad-. Tras un primer partido polémico ante los croatas en el que vencieron 3 a 1, tocó medirse con México en un choque durísimo determinado por la estupenda actuación de Guillermo Ochoa. El resultado fue 0 a 0 y que muchos brasileros se sigan preocupando por el bienestar de la fiesta. Ante Camerún, Brasil disipó algunas dudas pero dejó algunas otras. La goleada permitió que quedaran primeros en el grupo sobre México, que hizo la misma cantidad de puntos pero tuvo menor diferencia de gol. De todas maneras genial lo de los mexicanos, que demostraron ser un rival a la altura.

El goleador: Eduardo Vargas podría ser clave ante Brasil.
Ahora demos un salto al Grupo B y veamos lo que hizo Chile. Tras un inicio algo flojo ante Australia -flojo en cuanto a rendimiento general, pero contundente en el score-, los dirigidos por Jorge Sampaoli se midieron ante una vapuleada y gastada versión de España. Esto, por supuesto, no le quita ningún mérito a la victoria chilena, más aún si lo que vimos fue a un equipo que intentó despertar como pudo, pero que se vio superado claramente en todas sus líneas. El marcador final reflejó perfecto lo que se vio en el campo de juego. Chile fue mejor que España y convenció, algo que no había logrado en su partido anterior. De paso eliminó definitivamente al campeón vigente. Luego, ante Holanda, se vio un Chile casi al mismo nivel, pero que se topó con una selección de mejor funcionamiento tanto defensivo como ofensivo. La derrota ante los 'tulipanes' hizo que Chile quedara finalmente en el segundo lugar del grupo, lo que significaba sólo una cosa: enfrentará a Brasil en octavos. No miento, tiembla casi todo Chile. Ahora veremos por qué.

Paternidad irrefutable

En Copas del Mundo, Brasil y Chile se han medido en tres oportunidades, las tres en instancias definitivas, entiéndase esto como octavos o cuartos de final, semifinales o finales. La primera de ellas se dio en 1962. En la semifinal de aquella competición organizada en propio feudo mapochino, el Brasil de Garrincha desplazó al Chile de Leonel Sánchez, venciendo por 4 goles a 2. Aunque este resultado fue doloroso para la 'estrella solitaria', se podría decir que estaba dentro de lo esperado, puesto que aquella selección carioca es una de las más recordadas y arrasadoras de la historia -es más, en dicha ocasión fue justamente el campeón mundial-, mientras que Chile llegaba fortalecido más que todo por el apoyo de su público. Nada parecido a lo que sucedió en 1998, cuando se dio la segunda vez en la que estos equipos sudamericanos chocaron.

Pura historia: Leonel Sánchez realizando una espectacular 'chalaca' frente a Djalma Santos en la semifinal de 1962.
En aquella ocasión Brasil llegaba al encuentro de octavos de final sin convencer a nadie. Le había tocado un grupo "fácil", con Esocia, Noruega y Marruecos. 2 a 1 ante Esocia, 3 a 0 ante Marruecos, y una histórica derrota ante Noruega por 2 a 1 fueron los resultados de la 'canarinha'. Si bien quedó en el primer lugar del grupo, este último partido ante los nórdicos dejó muchísimas interrogantes, sobre todo de cara al partido que vendría, justamente contra Chile. 

Los chilenos habían compartido grupo con Italia, Austria y Camerún. Consiguieron tres empates ante sus tres rivales, mostrando un nivel colectivo bastante aceptable y la confirmación de la brillantez de sus grandes goleadores: Iván Zamorano y Marcelo Salas. Los resultados favorecieron a Chile y clasificó como segundo detrás de la 'azzurri'. Llegaría Brasil en octavos y muchos daban por hecho de que Chile se cobraría la revancha de aquel antiguo Mundial. Nada de eso. Brasil despertó y vapuleó a los pupilos de Nelson Acosta por 4 goles a 1. Los goles fueron de César Sampaio y Ronaldo, ambos por partida doble. Los dirigidos por Mário Jorge Lobo Zagallo volvieron a su mejor actualidad ante un Chile que colectivamente aparentaba ser superior.

Dunga neutralizando a Zamorano en Francia 1998.
Algo similar sucedió en 2010, el recuerdo más reciente que tienen los chilenos de los brasileños en un Mundial. Llegaban también bastante bien y convincentes -quedaron segundos en el grupo de España, Suiza y Honduras, mostrando un gran nivel de la mano de Bielsa-. Y una vez más, era Brasil el que llegaba al partido derramando dudas por todas partes -victorias sosas ante Costa de Marfil y Corea del Norte, y un empate a cero ante Portugal-. ¿El resultado en octavos? Brasil 3 - Chile 0. Luis Fabiano, Juan y Robinho volvieron a despertar del sueño a los sureños.

A estas estadísticas de torneos oficiales habría que sumarle la última vez en una Copa América, cuartos de final en Venezuela, año 2007, 6 goles a 1 -aunque vale mencionar que el gol de Suazo fue de los mejores que vi en mi vida-. Y las últimas veces en las que ambos conjuntos se enfrentaron por clasificatorias: 3 a 0 en Santiago y 4 a 2 en Brasil, ambas victorias para el 'scratch' con miras a Mundial de Sudáfrica 2010 -recordemos que Brasil no participó, por obvias razones, en las clasificatorias para Brasil 2014-. Ahora vayamos a lo que debería esperanzar a los chilenos: los últimos dos amistosos.

Lluvia de estrellas: Brasil atropelló a Chile también en Venezuela 2007.
En 2013 estas selecciones se enfrentaron en dos oportunidades: En la primera el resultado fue 2 a 2, en la segunda los chilenos fueron superados por 2 a 1. Dos cosas claves, Brasil no golea a Chile desde 2010. Lo otro es que Eduardo Vargas marcó en ambos choques amistosos, lo que deja muy claro su importancia en el esquema de Sampaoli. Si bien estos partidos no tienen valor oficial, resultan una muestra cercana de la actualidad de ambos equipos uno frente a otro. Pero claro, otra cosa es jugarse la vida en una Copa del Mundo, otra motivación que también podría servir, por qué no, a los intereses de los no favoritos.

Hace poquito: Chile le "complicó la vida" a Brasil en 2013.
Más allá de la común paternidad de Brasil sobre prácticamente todos los cuadros sudamericanos, lo de Chile es casi siempre catastrófico frente al pentacampeón. Por eso más de un chileno ha debido de torcer la boca y cambiar su otrora gesto de alegría y orgullo cuando se supo cuál sería su próximo rival. Pero tranquilos, no se aburran todavía, que aquí viene mi apuesta.

¿Tiene argumentos Chile para ganarle a Brasil?

Había mencionado antes que esta es la mejor selección chilena de la historia. Es cierto, no me puse a analizar una por una, dígase videos -los que hayan sido grabados-, crónicas o cosas así. A cambio revisé números e hice una comparación -muy personal, por supuesto- entre las últimas participaciones de Chile en competencias internacionales -y esto no es muy difícil, pues mi nacionalidad me permite verlos siempre desde muy cerca-. Mi conclusión es que Chile ha evolucionado tremendamente y que ha encontrado un nivel como equipo que a lo mejor jamás tuvo. Con Sampaoli no sólo se ha podido mantener parte del ataque rápido, sacrificado y frenético que se tenía con Bielsa, también se ganó en retaguardia, donde Medel y compañía han encontrado un sistema en el que se sienten cómodos y optimizan su rendimiento, haciéndose muy incómodos para los rivales. Colectivamente, sí, este debe ser el mejor Chile de la historia. Quizás antes tuvo figuras de mayor bombo, pero este equipo me parece mucho más convincente y mejor estructurado. ¿Y Brasil?, Brasil no convence y bla, bla, bla... Pero siempre será Brasil, y ante esta destructiva estadística que los precede, nunca se podría asegurar que Chile los pasará por encima como se hizo antes cayendo en el error. Sucede que, a estas alturas, tampoco se puede decir con certeza que Brasil podrá salir de este nuevo reto. Más allá de que, a la luz de las evidencias -en realidad, estadísticas-, sea el absoluto favorito.

Al final Chile podría ser el aguafiestas de Brasil.
Ya hemos hablado de los aspectos funcionales -tácticos- de la selección mapocha. Ahora viene lo emocional. ¿Cuánta motivación podría ganar Chile si le ganase a Brasil?, yo creo que la suficiente como para, como mínimo, llegar a la final de la Copa del Mundo. Y entonces apostaría a Chile, desde luego, con tremendo envión anímico. Consideremos esto: Habrían no sólo superado al favorito, al pentacampeón, y al dueño de casa, sino también a las magras estadísticas que tanto deben pesar sobre sus espaldas. Y ojo, que la tendencia de este mundial está claramente orientada a las "sorpresas". Y las tendencias suelen influir sobre todo en momentos decisivos.

Por todo esto, yo de chileno estaría nervioso, sí, pero si fuera brasilero lo estaría también.

2 comentarios:

  1. Bonito análisis que te basas en lo esperanzador, pero Brasil no se ha enfrentado a una selección que lo ataque (y este Brasil está hecho para el contragolpe). Estos tres partidos les ha servido para agarrar confianza. Y Chile tiene dos grandes desventajas, sin mencionar que Brasil será local y esa va a influir en el arbitraje si es que lo llegue a necesitar.
    La primera es que Chile juega igual siempre, no tiene plan B, Brasil sabe que si le juega como le quiso jugar España, le pueden hacer daño. Brasil le va a jugar como Brasil se siente más cómodo hoy por hoy, es decir a la lucha y al contragolpe.
    La segunda es el tamaño de los brasileros a comparación de la selección más pequeña en estatura del Mundial, Brasil va a apelar a su juego aéreo definitivamente.
    Y finalmente te pongo un plus, Chile no tiene al mejor jugador en lo que va del Mundial, Neymar Jr.

    Sé que en el fondo quieres que Chile lo haga, pero con la mano en el corazón sabes que ganarle a Brasil, en un Mundial y encima en su casa es prácticamente imposible. Si no lo hiciste antes, con escenarios neutrales, con todo a tu favor, porque lo podrían hacer ahora?

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    1. Hola, de acuerdo con gran parte de tu opinión, excepto con lo de Neymar Jr. Si bien no podemos dudar de su capacidad y talento, aún no explota lo suficiente como para superar actuaciones como las de Müller, Suárez y el mismo Campbell (increíble meter a un costarricense en esta selecta lista, pero ya no debería sorprendernos), quienes fueron determinantes ante rivales que se mostraron complicados y fuertes. Otra cosa, no es que quiera que Chile pase a Brasil, esa es una interpretación errónea; sólo planteo que si lo logra tendría un envión anímico tan fuerte que ya no sería descabellado pensar en que podría llegar hasta el final. Como amante del fútbol me es indiferente si pasa uno u otro equipo, lo que deseo es ver un gran partido y que siga mejorando el Mundial. Un fuerte abrazo y gracias por tus acertados apuntes.

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