viernes, 6 de junio de 2014

España no ganará el Mundial

Es posible que, de una forma un tanto retorcida, este artículo no sea en el fondo más que un pobre ejercicio de chovinismo, dando prioridad injustificada al combinado nacional español para tratar de discernir, como seres racionales que nos creemos, sus posibilidades de, si no ganar el torneo, sí de hacer un buen papel en el mismo; es decir, llegar como mínimo a semifinales. Dejemos de lado la expectativa o la ilusión de que despliegue un fútbol atractivo, lo que lleva sin hacer varios años y sólo nos frustraría además de entorpecer la intención de este concienzudo y humilde análisis que no pretende sino sostener una sencilla tesis basada en los hechos: que España fracasará en esta edición del Mundial.

Casillas levantando la Copa del Mundo 2010 junto al resto de sus compañeros
España celebrando haber sido la selección menos goleada del Mundial.


En primer lugar, comprobemos los resultados de los últimos tiempos.

Desde la Copa Confederaciones 2013, donde se perdió la final haciendo el ridículo frente a Brasil por un 3 a 0, se ha jugado contra: Ecuador (victoria por 0 a 2), Finlandia (victoria por 0 a 2), Chile (empate en Suiza por 2 goles), Bielorrusia (victoria por 2 a 1), Georgia (victoria por 2 a 0). Sudáfrica (derrota por 1 a 0), Italia (victoria por 1 a 0), y finalmente la victoria de hace unos días frente a Bolivia (2 a 0). Salvo las excepciones de Chile e Italia, equipos pequeños a los que se ganó sin demasiada brillantez ni esfuerzo. En el partido contra Chile, pese a que se logró empatar el partido, España fue superada por su rival. En cambio, a Italia sí se la ganó haciendo un buen partido, lo que en los últimos tiempos viene siendo tendencia; parece que se han cambiado los papeles, ahora el viejo fantasma de Italia es España, no al contrario. Pese a esta excepción, las sensaciones en los últimos años no han sido buenas en lo estrictamente deportivo si excluimos de la ecuación los triunfos. Y queda, claro está, la humillante derrota en Brasil, donde el equipo español se demostró impotente, flojo, cansado, y sin intenciones reales de vencer a su rival. No obstante, los resultados demuestran que sigue siendo una selección difícil de superar. Los partidos importantes desde la Eurocopa 2012 que se ganó por 4 a 0 frente a Italia fueron, además de los mencionados partidos contra Brasil, Chile e Italia: España 0 Italia 0 (desempate a penaltís, triunfo para España), España 2 Uruguay 1, Francia 0 España 1, España 1 Francia 1. Antes de esto, en 2010 y 2011, se encadenó varias derrotas seguidas bastante dolorosas contra selecciones fuertes: Argentina 4 España 1; Portugal 4 España 0; Italia 2 España 1; Inglaterra 1 España 0. Sin embargo, no pensamos que estos resultados, por situarse lejanos en el tiempo, sean relevantes para lo que ocurra en las próximas fechas, pero queríamos mencionarlos como detalles que tal vez signifiquen algo.

Y entonces, ¿qué sucede? En la mayoría de los partidos que ha jugado, todos ellos sin demasiada importancia, España ha dado muestra clara de cansancio, de falta de ambición, de haberse acostumbrado al triunfo, haberse aburrido y aburguesado; han dejado de presionar arriba como en sus mejores tiempos, de tocar rápido, el juego apenas llega por destellos y los partidos se ganan por pocos goles y sin encajar ninguno (recordemos que el Mundial 2010 se ganó siendo el equipo menos goleado en la historia de los campeones y también el menos goleador). Insistimos, el partido con Brasil marca la clara tendencia española a la decadencia, totalmente comprensible viniendo de un equipo al que no le queda nada que no haya ganado ya, ningún reto por superar. El primer partido que jugará será contra Holanda (obviando un amistoso sin importancia frente a El Salvador; uno de esos partiditos contra equipos pequeños que se plantean antes de los grandes retos para que el equipo agarre confianza con una buena goleada, algo que es probable que no ocurra porque España tiene pocas ganas de golear a nadie), después Chile y finalmente Australia, grupo sin duda complicado que entraña el suficiente peligro como para que España pueda quedarse fuera del Mundial a las primeras de cambio si no se toma en serio estos partidos.

No sabemos finalmente quién resultará vencedor del torneo, no somos clarividentes ni viajeros del futuro, sí podemos argumentar nuestras dudas respecto al combinado español, actual campeón con un equipo que lo ha ganado todo, que resulta difícil de derrotar, pero que no es claro candidato a renovar título; de hecho, nadie quiere que salga vencedor, pues el aburrimiento al que han sometido durante varios años al espectador con su juego defensivo de posesión, han generado muchas animadversiones lógicas alrededor del mundo; también entre los propios aficionados del país, preocupados por las abultadas primas que se llevaría cada jugador por ganar el Mundial, más del doble que Alemania o Brasil, pese a que la federación ha aclarado que estos premios no saldrían de fondos públicos.

Iniesta celebrando su gol frente a Bolivia
Andrés Iniesta emocionado por haberle hecho un gol a la todopoderosa Bolivia.
¿Un pronóstico final? España no pasará de la fase de grupos. Veamos qué ocurre, sólo queda una semana. Sus posibilidades pasan por enfrentarse a equipos menores o selecciones como Alemania o Italia, que llevan años tratando de copiar el juego de La roja sin mucho éxito, debido sobre todo a que les falta la cantidad de jugadores talentosos que tiene España en la posición del mediocampo y la mediapunta para emplear ese tipo de fútbol de toque recurrente, monótono y defensivo. Una apuesta personal, no demasiado arriesgada, es Brasil; por jugar en casa y por constituir un bloque sólido aunque no brillante.

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